Tú y yo sobreviviremos a esta locura. Porque hemos creado un pequeño mundo de ilusión, de risas, de alegría por vivir, por soñar, por amar, dentro de ese mundo que se suicida lentamente allá fuera, a nuestro alrededor. Tú y yo sobreviviremos a este mundo que no lo reconozco, que ha pasado de ser al día a ser la noche. Este mundo que se ha quedado sin luz y sin esperanza. Este mundo que se ahoga con la nariz y la boca tapada, que se ha vuelto inexpresivo, aburrido, temeroso, frío y distante. Donde el miedo campa a sus anchas y se ha convertido en un monstruo que se alimenta de la energía de los humanos y se va apoderando de todos los rincones del planeta, de cada pueblo, de cada calle, de cada casa, de cada corazón sumiso y temeroso.

Tú y yo sobreviviremos a fuerza de cariño y amor, de querernos con el corazón. De abrazarnos y besarnos sin prohibiciones. De bailar sobre la arena o llevarte “a coscoletas” por la orilla de la playa.De reírnos hasta que nos duele la barriga y ya no podemos más. Tú y yo como hasta ahora, corriendo contracorriente de los demás, de la mano, sin dejarnos de mirarnos con dulzura y cariño y sonreírnos desde el corazón. ¡Qué importa lo que piensen o dejen de pensar los demás y sus miradas reprobatorias! Ellos son los equivocados, los que solo saben obedecer, quejarse, enfadarse y sufrir y han dejado de ser pensar y sentir por sí mismos. Los que han desnatado y descafeinado su vida y han olvidado sonreír y ser felices.

Tú y yo lo sabemos. Así que dejemos que el mundo, el resto del mundo, siga desconfiando y peleándose consigo mismo. Sobreviviremos a esta locura y eso es lo único que ya me importa.

© Javier L. García Moreno

08 sep. 2020