«Atrás queda todo. Los miedos, las preguntas sin respuesta, el bloqueo de un día tras otro. Atrás queda todo y adelante, solo está la vida. Incierta, pero la vida de verdad. La que late libre y acelera el corazón. Es su único pensamiento mientras aferra con sus manos aún más el volante, aprieta los dientes y clava su mirada en el horizonte. Y sigue acelerando y pisando cada vez con más fuerza, con más rabia. Y el motor ruge como una bestia hambrienta. Y las ruedas de su coche siguen devorando el asfalto. Esos malditos kilómetros que aún le distancian de su mirada luminosa y mágica. De su sonrisa eterna. De sus besos de fuego.
Atrás queda el pasado, el ayer, los recuerdos, el no puedes, el no debes, el quédate un poco más o adónde vas. Y adelante todo. El riesgo y la aventura. El placer y la locura. La vida.
Y sigue acelerando. Y soñando…»
© Javier L. García Moreno
15 abril 2020