«Se besaban

Aunque sus corazones estuvieran en otra parte…

Se besaban

Calmando ese dolor que no encontraba consuelo…

 

Abandonados por el mundo, por sus lejanos amantes y amores,

esos que no podían olvidar y seguían añorando…

 

Se besaban

Y, un buen día, sus corazones latieron a un mismo ritmo,

sus manos sintieron el roce amoroso de las otras manos

y sus pensamientos navegaron en una misma dirección…

¿Por qué no?

Pensaron, sintieron

besándose…»

 

© Javier L. García Moreno

01 marzo 2020