Hoy me han llegado, imagino como a ti, decenas de “memes”  y chistes al móvil. Sobre Murcia, ¡qué facha eres! Una región murciana coloreada en verde, como una isla en un mar rojo. Señalada por millones de dedos. ¿Y sabéis que os digo? Estos “memes” son divertidos. La naturaleza me regaló un amplio sentido del humor y valoro lo gracioso, y algo menos lo ordinario. Pero la burla también tiene un límite. Divierte, pero también duele. ¡Basta! No nos rompamos la cabeza en el muro de las lamentaciones, flagelándonos.

Claro que no me gusta los resultados de lo votado. No es justo ni creo que sea mejor para nadie. Pero hay que aceptar lo votado y luego reconstruir. De nada sirve destruir y criticar sin más. ¡Es tan fácil hacerlo! Tantos esfuerzo de años, de lucha y reivindicaciones de tanta gente, no pueden irse por el vertedero de las palabras y la decepción en un momento de ira. ¡No! ¡Así no! Hay que convencer y no solo quejarse o despotricar contra el fatal destino.

A veces se nos olvida que si queremos que nos quieran, que se aprecien nuestros actos, nuestras intenciones, y nos valoren, tenemos que ser fuertes, sinceros, carismáticos, inteligentes. Y crear ilusiones y esperanza. Y hay que seguir defendiendo con la pasión de un adolescente todo eso que amamos. Y explicar nuestras convicciones, una y otra vez. Tenemos la razón y ahora con más motivo hay que hacerlo, cuando la tormenta arrecia y parece todo perdido.

Bajo nuestra bandera no puede excluirse a nadie. Siempre lo diré y lo defenderé.  Hay que cobijar a los que estamos aquí y respiramos el mismo aire. Da igual el color de la piel, la nacionalidad o su religión. Todos somos hermanos de esta tierra, porque vivimos aquí. Un pasaporte, un papel, un carnet de identidad, no va a hacer mejor o peor a nadie.  Ni menos un puñado de mentiras o un discurso de odio. Aunque se repita mil veces, seguirá siendo mentira y odio.

Insisto. Hay que ilusionar a la gente para que su voto no vaya al mismo sitio.  Con líderes reconocidos y admirados por amor hacia su Región, su patrimonio ambiental, cultural, económico, y hacia sus gentes. Con la mente puesta aquí, con los nuestros, con lo nuestro, y no más allá del Delta del Ebro o el Manzanares. Personas que escuchen al obrero, al autónomo, al parado, al joven estudiante, al inmigrante, al pequeño empresario, al pensionista y puedan ofrecerles soluciones.

Tampoco es tan difícil, pero hay que tomárselo en serio. Y ya.

© Javier L. García Escritor     (11 noviembre 2019)

 

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Javier L. García es escritor y vecino del sur de Murcia. Autor de varias novelas de ficción, poemarios, obras de relatos breves y “la guerra de las vías”, crónicas independientes de la lucha por el soterramiento de las vías en Murcia