MARIPOSAS
 
Recuerdo las primeras palabras que crucé con el entrañable y peculiar “Paco el carnicero”. Fui al grano. “¿Por qué mariposas?”. Y su explicación me resultó sorprendente. Nada de lo que yo pensaba. Pues me habló de la teoría filosofal y científica del “efecto mariposa”. De cómo una sola mariposa aleteando puede cambiar el mundo. Algo tambien añadió sobre kafka y su metamorfosis, con su aforístico y peculiar estilo de enlazar frases, a cual más enigmática.
 
¡Y yo que pensaba que se refería a las “mariposas” del enamoramiento! Esas que cosquillean en el estómago, quitando el apetito y el sueño a quien lo sufre, pero aplicada a la lucha pacífica callejera.
 
De todas formas sigo pensando que, en cierta manera, estos dos conceptos diferentes de “mariposas” no son incompatibles y se dan de mano en este “conflicto”.
Han pasado meses desde aquello, muchas mariposas aletean y siguen aleteando. Y es que mientras quede una mariposa en movimiento, habrá esperanza…
 
Grande nuestro capitán de los “mataos”. El rey de los “piponazos desafiantes” y las “mariposas”.
Y, por supuesto, del “Veniel Koste Zero”.
 
Te queremos, Paco 
 
Fotografía: Plaza del Ayuntamiento (Murcia)
 
Javier L. García Moreno